Effisus y nuestro CEO, Miguel Freire, han sido recientemente destacados por ELITE, compartiendo su visión sobre el emprendimiento, la resiliencia, el crecimiento internacional y los principios que están dando forma a la trayectoria de Effisus.
A continuación, puede leer la entrevista completa publicada originalmente por ELITE.
Emprendimiento: resiliencia, responsabilidad y confianza
El emprendimiento tiene para mí un significado muy particular. Para mí, se refleja en la forma de pensar y actuar ante los retos y la incertidumbre. Mi trayectoria profesional ha estado marcada por una evolución deliberada y por la resiliencia. Cada etapa se ha apoyado en la anterior, al tiempo que me ha exigido seguir aprendiendo, cuestionar supuestos y adaptarme cuando las circunstancias así lo requerían.
Cada etapa de mi carrera me ha aportado una perspectiva y un conjunto de competencias diferentes. La banca de inversión en UBS y J.P. Morgan me enseñó disciplina financiera: cómo comprender los números, modelizar escenarios, valorar empresas y pensar en términos de capital. La consultoría en Bain me enseñó a estructurar problemas, desarrollar estrategias y convertir el análisis en acción. Mi experiencia en una start-up de Rocket Internet me aportó algo muy distinto. Me permitió conocer de cerca la realidad de una empresa más pequeña: recursos limitados, decisiones constantes entre distintas prioridades y la necesidad de avanzar con rapidez.
Con el tiempo, todas esas experiencias fueron convergiendo. Mi socio y yo captamos capital para un search fund, dedicamos dos años y medio a analizar empresas en España y Portugal y, en 2023, adquirimos Effisus. Fue entonces cuando todo se volvió mucho más concreto: asumir la responsabilidad de una empresa, rendir cuentas ante un consejo de administración y unos inversores, responder por un plan y liderar a un equipo y a unos clientes que no me habían elegido. Lo que tenía que ganarme era su confianza. Lo que aporté fue método, fruto de mi experiencia en banca y consultoría. Esa combinación de estructura y humildad es, probablemente, lo que más me ha enseñado dirigir una empresa, y sigue marcando la forma en la que pienso sobre su futuro.
También creo que el emprendimiento consiste en no permitir que el fracaso defina tu rumbo. Los contratiempos son inevitables, pero no deberían determinar hasta dónde puedes llegar. Al contrario, deberían impulsarte a cuestionarte, aprender más rápido y seguir buscando la siguiente oportunidad.
El crecimiento suele surgir de la incomodidad: cuando te exiges más, cambias de entorno, asumes algo desconocido o aceptas que puedes fracasar. Marco Aurelio expresó muy bien esta idea: «El impedimento para la acción hace avanzar la acción. Lo que se interpone en el camino se convierte en el camino.»
Aprender a adaptarse cuando cambia la realidad
La mayor lección para mí ha sido aprender a mantenerme cerca de la realidad y adaptarme rápidamente cuando esta cambia. Un plan de negocio es una hipótesis, no una promesa. Ningún plan se desarrolla exactamente como fue concebido. Lo importante es reconocer a tiempo cuándo la realidad está indicando algo diferente, entender por qué y estar dispuesto a adaptarse. La vida sucede. Hay que actuar.
Trabajar en Portugal, España, Reino Unido, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí ha reforzado aún más esta idea. Cada mercado tiene su propia lógica. Es fundamental mantenerse cerca del cliente, escuchar a las personas que están sobre el terreno y conservar la humildad necesaria para revisar nuestras propias suposiciones cuando la realidad demuestra que no eran correctas.
También he aprendido a distinguir con claridad entre lo que se puede controlar y lo que no. Este año, por ejemplo, las condiciones externas en la región afectaron a las rutas de transporte y a los plazos de entrega. No podíamos influir en ello, pero sí decidir hasta qué punto queríamos estar preparados. Nuestro equipo local identificó el riesgo con antelación; analizamos distintos escenarios en relación con nuestra cartera de proyectos y comparamos el coste de mantener un mayor nivel de inventario con el posible impacto de quedarnos sin existencias. Decidimos aumentar con antelación el inventario en la región. Esto supuso inmovilizar liquidez, pero nos permitió mantener en marcha los proyectos de nuestros clientes, y ese tipo de fiabilidad contribuye a generar confianza.
Esa experiencia también reforzó algo en lo que creo firmemente: el instinto te indica dónde mirar; los números te dicen si tienes razón. Desde la adquisición de Effisus, hemos puesto un gran foco en la disciplina financiera: previsión de tesorería, gestión del capital circulante, revisiones semanales de caja y cartera de proyectos, y análisis del rendimiento de cada mercado de forma individual. El objetivo es la creación de valor a largo plazo. La liquidez es el combustible.
Hay una frase de El Gatopardo, de Lampedusa, a la que vuelvo con frecuencia: «Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie.» La interpreto como un recordatorio de que el cambio debe tener un propósito.
Hay que cambiar aquello que sea necesario para proteger lo que realmente importa: los clientes, las personas y la calidad de lo que hacemos. Si un cambio protege el núcleo del negocio y los números lo respaldan, hay que actuar con decisión, como hicimos cuando decidimos aumentar el inventario en la región. Saber cuándo actuar con rapidez es importante, pero saber cuándo no actuar puede ser aún más difícil y, en muchos casos, una capacidad todavía más valiosa.
Hacer que la impermeabilización sea una certeza: la historia de Effisus
Effisus es una empresa portuguesa que ha crecido hasta convertirse en un referente internacional en impermeabilización exterior, combinando sistemas completos, experiencia técnica y un sólido apoyo local.
Portugal sigue siendo el centro de nuestro desarrollo de productos y certificación, mientras que Dubái se ha convertido en el principal centro de gran parte de nuestra expansión internacional. Contamos con presencia consolidada en Reino Unido desde hace varios años, estamos desarrollando nuestra actividad en España y, en 2026, entramos en Arabia Saudí a través de nuestra colaboración con Asasat. Cada vez más, Oriente Medio también nos ofrece una plataforma desde la que explorar otros mercados, entre ellos India y África.
Damos un gran valor a la proximidad. En el sector de la construcción, la experiencia técnica resulta especialmente valiosa cuando está disponible a nivel local y en el momento adecuado. Mantenernos cerca de nuestros clientes, comprender cómo funcionan realmente los proyectos en cada mercado y poder responder con rapidez forman parte del servicio que ofrecemos. Para mí, la proximidad también significa comprender el contexto local. Cada mercado tiene su propia forma de trabajar, sus expectativas y su cultura. Respetar esas diferencias es fundamental para construir relaciones a largo plazo.
Una de las cosas que he aprendido en este sector es que los retos más críticos suelen encontrarse en los detalles. El rendimiento de un edificio rara vez se ve comprometido por los materiales principales en sí mismos; son las interfaces, las uniones y las transiciones entre distintos sistemas las que, con frecuencia, determinan el éxito o el fracaso. Es ahí donde centramos gran parte de nuestra atención. Nuestros ingenieros analizan el sistema en su conjunto: membranas, cintas, accesorios, compatibilidad, detalles constructivos e instalación. Trabajamos estrechamente con arquitectos, consultores de fachadas, contratistas y subcontratistas desde las primeras fases de diseño hasta la obra, para garantizar que se contemple una solución completa desde el principio, en lugar de improvisarla más adelante.
Este enfoque se refleja en proyectos de los que me siento especialmente orgulloso: la fachada inspirada en el coral del Red Sea Marine Life Institute en Amaala, 30 Hudson Yards en Nueva York y la restauración de Battersea Power Station en Londres. Climas diferentes, normativas diferentes, el mismo enfoque.
En mi opinión, ser un verdadero agente de cambio consiste, en última instancia, en hacer que la impermeabilización sea una certeza: acertar con los detalles críticos desde el principio, mantenerse cerca del proyecto desde la fase de diseño hasta la instalación y garantizar un mantenimiento adecuado durante todo el ciclo de vida del edificio.
Convertir los contratiempos en oportunidades de crecimiento
Creo que algunas de las mayores oportunidades de crecimiento surgen de la forma en que respondemos cuando las cosas no salen según lo previsto. He aprendido que, tanto en la vida como en los negocios, es inevitable encontrarse con rechazos, contratiempos y situaciones que no se desarrollan como esperábamos. No lo veo como algo negativo; simplemente forma parte del proceso de intentar construir algo. Lo importante es lo que hacemos después. A veces, un «no» implica cambiar el enfoque; otras, volver a intentarlo; y, en ocasiones, aprender lo suficiente como para regresar con más fuerza.
Lo mismo ocurre con el fracaso. Creo que, a veces, subestimamos cuánto se puede aprender cuando algo sale mal. Un contratiempo no debería definirnos; lo importante es cómo respondemos ante él y qué aprendemos de la experiencia.
Pero la resiliencia es solo una parte. También creo firmemente en pensar a largo plazo. El mejor trabajo que he realizado siempre ha sido junto a equipos sólidos y personas en las que confío. La reputación y las relaciones se construyen y adquieren valor con el tiempo. Los resultados pueden variar de un año a otro. La reputación permanece.
Por eso, mi lema sería: «Convierte el no en un sí, levántate más rápido de lo que caíste y piensa a largo plazo.»
El valor de ELITE para el crecimiento de las pymes europeas
Para una pyme en crecimiento, tener acceso a las personas adecuadas, a la experiencia y a diferentes perspectivas marca una verdadera diferencia. Antes de Effisus, trabajé en banca de inversión en Londres, y esa experiencia influyó en mi forma de abordar algunas de estas decisiones, especialmente en lo relativo a la financiación.
Una de las cosas que aprendí es que las pymes europeas suelen operar con un abanico relativamente limitado de opciones de financiación. En Estados Unidos, las empresas medianas suelen tener acceso a mercados de capital riesgo, capital privado y mercados cotizados más profundos, mientras que en Europa la captación de capital o de deuda a través de los mercados puede resultar más compleja y costosa para una pyme. Como consecuencia, muchas pymes europeas dependen principalmente de la financiación bancaria. Se trata de una herramienta importante y muy útil, pero está pensada para determinadas situaciones y no siempre es la opción más adecuada para una adquisición, una expansión internacional o un plan de crecimiento más ambicioso. Ese tipo de situaciones puede requerir otras formas de capital, pero muchos fundadores simplemente tienen una exposición más limitada a las alternativas disponibles.
En este contexto, ELITE ofrece a las empresas una mayor visibilidad sobre el conjunto de opciones de financiación disponibles, desde colocaciones privadas e inversores minoritarios hasta deuda estructurada y, eventualmente, los mercados de capitales. Al mismo tiempo, la formación y la red de contactos ayudan a as empresas a desarrollar la gobernanza, la disciplina y la credibilidad necesarias para relacionarse con este tipo de inversores.
También creo que el valor del inversor adecuado puede ir mucho más allá de la financiación. El socio adecuado puede aportar una perspectiva diferente, cuestionar la forma de pensar y fomentar una mayor disciplina en materia de gobernanza y reporting.
Otra conexión que, en mi opinión, tiene un gran potencial de desarrollo es la que existe entre las pymes europeas y los inversores del Golfo. Los inversores regionales y los family offices suelen combinar capital a largo plazo con una mentalidad operativa, lo que puede encajar de forma natural con empresas europeas que buscan crecer en mercados como Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí. Redes como ELITE pueden contribuir a fomentar estas conexiones en ambas direcciones.
Pero el valor de la red no reside únicamente en los inversores. También está en la oportunidad de estar rodeado de empresas de distintos países que afrontan muchos de los mismos retos. Los mercados pueden ser diferentes, pero muchas de las cuestiones relacionadas con el crecimiento, la financiación, las personas y la internacionalización son muy similares.
Para mí, el verdadero valor de ELITE reside en el acceso al conocimiento, la disciplina y las relaciones que pueden ayudar a las empresas a dar el siguiente paso.




